La sequía hace un vino de mayor calidad aunque de menor cantidad

Los efectos de la sequía: el vino llega antes y mejor, pero será más caro por menor cosecha

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El calor y la falta de lluvias han oblifado a adelantar la vendimia

Las bodegas destaccan que la producción de este año es menor, aunque de gran calidad, y esto tendrá una repercusión en el precio al consumidor

Este año el vino llega antes, más alcohólico y con más calidad. Eso sí, habrá menos cantidad. La falta de lluvias ha cambiado los tiempos y previsiones de un sector acostumbrado a adaptarse a lo que marca el cielo. Como ha hecho tanto calor y no ha llovido, ha habido que recoger la uva antes de tiempo y con mucho más mimo, pues «las altas temperaturas y la sequía han provocado una maduración acelerada del fruto», indica Antonio Camacho, presidente de Corporación Vinoloa.

Rodolfo Bastida, director general de las bodegas Ramón Bilbao, explica que la vendimia «se ha adelantado entre dos y tres semanas dependiendo de la zona». La recogida de la uva ha sido mucho más selectiva y cuidadosa que otros años. «Ha habido un tratamiento más personalizado en cada parcela para garantizar la calidad», indica el especialista. La Denominación de Origen de Navarra (compuesta por 11.000 hectáreas de viñedo) destaca que ha sido «la campaña más precoz de la historia». En la zona de la Ribera Baja arrancó a mediados de agosto, algo inusual.

La climatología ha afectado a la producción en cantidad y calidad. Según Camacho, «una de las repercusiones que tiene es que aumenta su graduación alcohólica, porque cada grano acumula más azúcar (que es lo que la levadura convierte en alcohol) y puede incrementar la graduación en unos tres y cuatro grados». Además, «disminuye la acidez del grano, debido a que el calor reduce la cantidad de ácido tartárico, aumenta el PH y el potasio, lo que deriva en un vino con menor frescor», explica el experto.

Menos uva

La sequía ha mermado la producción. La Denominación de Origen de Navarra, que cerró su vendimia en octubre, recogió cerca de 60 millones de kilos de uva. Se trata de una cosecha un 27% inferior a la del año pasado, aunque con respecto a la media de los últimos cinco años la caída es del 15%.

La Denominación de Origen de Ribera del Duero destaca «una cosecha de excepcional calidad marcada por la climatología», según el consejo regulador. Se recogieron 55 millones de kilos de uva y es una añada que «recuerda a la de 2005, con un fruto que dará lugar a grandes vinos».

Calidad

Antonio Camacho explica por qué, a pesar de la falta de lluvia, la calidad de los caldos este año es excelente. «Las condiciones en principio eran adversas. Tras un invierno sin mucha lluvia y una primavera bastante calurosa, hemos tenido un verano con unas temperaturas muy altas pero acompañado de numerosas tormentas. Esto ha dado lugar a una maduración temprana y a un equilibrio en agua y azúcares óptimo que han dado como resultado una uva de muy buena calidad en un estado de maduración perfecto», dice el experto.

En Ribera del Duero ha llovido la mitad de lo que el sector esperaba. Sin embargo, «la buena preparación y el impecable cuidado del viñedo han sido fundamentales para garantizar la evolución favorable del ciclo de maduración de la uva», explica el consejo regulador de esta denominación de origen.

«Ribera del Duero es una región compleja por su clima y condiciones y, por ello, es clave la labor de los profesionales para prevenir o paliar los efectos de las adversidades», según Agustín Alonso, director técnico del consejo regulador de Ribera del Duero.

Rodolfo Bastida explica que en las bodegas Ramón Bilbao la pérdida en kilos en esta cosecha como consecuencia de la falta de lluvias «se compensará con la nueva producción de las plantas que entran en funcionamiento». En La Rioja hubo merma por las heladas del mes de abril y hay zonas «donde se perdieron la totalidad de los brotes». En la zona de La Rioja Alta, la merma ha sido del 20%.

Los precios

La menor producción tendrá una incidencia en los precios «debido a la escasez de producto y a la buena calidad que ha tenido la uva este año», explica Antonio Camacho. Este encarecimiento se da sobre todo en la venta a granel.

Según datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, en la segunda semana de noviembre se registraban subidas del 1,22% con respecto a la semana anterior en el caso de los vinos blancos; mientras que en el caso de los tintos el incremento era del 0,9%. Esta subida de precios se trasladará al consumidor final, aunque, según señalan fuentes del sector, «el incremento será moderado», dependiendo de la denominación de origen.

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